SaludÚtil

¿CUÁL ES EL IMPACTO EMOCIONAL DE UN TERREMOTO?

En la siguiente nota te contamos como afecta este tipo de sucesos en salud emocional y psíquica de las personas y te damos una serie de recomendaciones para poder sobrellevar esta situación adversa que atraviesa la Provincia.

Hace poco más de una semana San Juan sufrió un fuerte sismo que azotó a la provincia, dejando varias familias afectadas. Hogares destruidos, calles intransitables, localidades en grave estado, etc. Si dudas los daños estructurales son muchos, Pero alguien se puso a analizar ¿el daño emocional y psíquico que produce un hecho como este?

Después de un terremoto lo que ocurre inmediatamente es el impacto que paraliza. Poco después, la conciencia social se hace presente y cientos de ciudadanos toman las calles para ayudar. Este suceso es esperable, se lo conoce como «luna de miel» y se ha observado en casi todas las comunidades que han sido víctimas de un terremoto, un huracán o un incendio.

Una vez pasada esta etapa de solidaridad y cohesión social, la sociedad debe enfrentar la desilusión de aceptar lo que se ha perdido. La urgencia de la reconstrucción es lo que hará de la desgracia una oportunidad para apuntalar a la sociedad civil y a organizaciones como escuelas, hospitales, cuerpos de protección civil y ciudadanos en general.

Casi enoja, es verdad, en un momento como éste afirmar que la desgracia puede fortalecernos, pero sí existe algo llamado crecimiento postraumático, que puede permitirnos replantear la jerarquía de lo importante y valorar más a nuestras familias, amigos, los lugares que habitamos, etc.

La crisis no debería ser en vano para la psique colectiva y podríamos aprovecharla para construir una sociedad mejor. Si la sociedad y el Estado, una vez pasada la crisis, le dan la espalda a las víctimas, sólo habrá retraumatización.

La mayoría de las víctimas del terremoto no requerirán ayuda especializada y mejorarán espontáneamente de una a tres semanas. Es normal sentirse irritable, triste, insomne y con crisis de angustia. Solo una de cada siete personas tendrá secuelas emocionales de largo plazo (depresión, ataques de pánico, insomnio y trastorno de estrés postraumático).

Las personas que requieren atención primaria urgente (hospitalización, psicofármacos, etc.) son aquellas que padecen ataques de pánico, que han roto con la realidad y no saben quiénes son ni dónde están, aquellos con trastornos psiquiátricos, incapaces de enfrentar el desastre, o alguien que no reacciona a ningún estímulo.

La Asociación Americana de Psicología (APA por sus siglas en inglés) ofrece las siguientes recomendaciones para controlar su malestar después de un terremoto:

  • Limite el acceso a los noticieros: El contacto con la repetición de imágenes procedentes del desastre puede incrementar aún más su estrés. Aunque seguramente querrá mantenerse informado (especialmente si conoce personas que residen en las localidades más afectadas), la limitación del acceso a los noticieros puede disminuir su malestar.
  • Controle lo que pueda: Hay rutinas en su vida que pueden continuar, tales como ir al trabajo, cocinar, etc. Es útil mantener estas rutinas para no estar pensando constantemente en lo sucedido.
  • Adopte conductas saludables: Por ejemplo dar una larga caminata y descansar lo más que pueda. El estímulo de su bienestar físico favorece su salud emocional y puede incrementar su capacidad de hacerle frente a la adversidad de un desastre natural.
  • Mantenga las cosas en perspectiva: Si bien un terremoto trae consigo grandes tribulaciones y pérdidas, recuerde que debe enfocarse en las cosas buenas que pudo conservar en su vida.
  • Busque, si es posible, una forma productiva de ayudar: Existen numerosas organizaciones para proporcionarles diversas formas de ayuda a los sobrevivientes de un sismo. Contribuir con ayuda monetaria o hacer trabajo voluntario es una acción positiva que puede ayudarle a marcar una diferencia.
  • Esfuércese en mantener una perspectiva positiva: Muchas personas que han sufrido una tragedia descubren que han crecido de alguna manera en el proceso, como resultado de su perseverancia ante la tribulación. Con el paso del tiempo, pueden descubrir fortalezas internas y tener un mayor aprecio por la vida.

¿Un psicólogo puede ayudar?

A muchos les bastará poner en práctica los consejos mencionados para vencer los desafíos actuales. Sin embargo, hay momentos en que una persona puede confrontar dificultades para hacerles frente a reacciones intensas. Un profesional certificado de salud mental, como un psicólogo, puede ayudarle a crear una estrategia apropiada para seguir adelante. Es importante obtener ayuda profesional si se siente incapaz de funcionar, o de realizar actividades básicas de la vida cotidiana.

Usted puede tener acceso a psicólogos en su localidad de residencia, poniéndose en contacto con la asociación de psicología de su estado. Gran parte de estos psicólogos han pasado entrenamiento especializado en trauma y labores de socorro en caso de desastres.

¿COMO AYUDAR DESPUÉS DE UN TERREMOTO?

Desde una perspectiva emocional y psíquica la Sociedad y El Gobierno deben trabajar juntos para devolver a los más afectados por el terremoto el control de sus vidas y algunas certezas. Este momento difícil y de transición hacia una nueva “normalidad” debe durar el menor tiempo posible. El tiempo de respuesta de todos es crucial, a continuación te damos algunas actividades que pueden servirte para ayudar a los damnificados por este tipo de eventos.

  • Escucha Activa: Podemos ayudar escuchando. Es fundamental saber que no debe obligarse a hablar a quien no quiere. Por otro lado si se da dicha apertura por parte de un afectado debe transmitirse interés, atención y compañía.
  • Contener la impaciencia por decir algo útil que puede sólo ser imprudente, y no engancharse con la agresión de quien ha perdido todo, que puede buscar «chivos expiatorios» en quienes desplazar su dolor.
  • Hacer ejercicios de respiración: Para recuperar la calma y ayudar a otros a que la recuperen (inhalar-exhalar-mantener los pulmones sin aire-volver a comenzar; en un conteo de 4-4-4-4). De 5 a 10 minutos.
  • Categorización de necesidades: Ayudar a quienes no pueden pensar con claridad sobre qué necesitan para volver a su normalidad.
  • Derivación a redes de apoyo: Servicios de salud física y psicológica, instancias gubernamentales, grupos de ciudadanos.
  • Psicoeducación: Para aprender qué hacer frente a nuevos desastres y cómo estar mejor preparados.
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