Género y Equidad

Proyecto para cambiar el Régimen de las Licencias por maternidad y paternidad

Los padres o personas no gestantes pasarán de tener de 2 a 15 días y llegarán progresivamente a 90. Para las madres o “personas gestantes”, el beneficio pasaría de 90 a 126 días. El proyecto también protege a todas las personas que realizan tareas de cuidado.

El Gobierno envió este Lunes al Congreso un proyecto de ley que crea un Sistema Nacional de Cuidados y amplía el régimen de licencias por maternidad y paternidad, que ya no se denominarán así sino para “personas gestantes” y “no gestantes”. En el caso de las licencias para “personas no gestantes”, independientemente de su género, la iniciativa oficial la extiende de 2 a 15 días en una primera etapa y al mismo tiempo establece un aumento gradual cada dos años hasta llevarla a 90 días. Otro gran cambio es que será obligatoria. Para las madres o “personas gestantes”, el beneficio pasaría de 90 a 126 días, cumpliendo así con la recomendación de la Organización Internacional del Trabajo (OIT).

Además, las licencias se amplían a empleadas de casas particulares, monotributistas y autónomos, para quienes se prevé un pago equivalente al salario mínimo vital y móvil y se adecua con las mismas reglas al trabajo agrario y al de la administración pública. Se crearán además licencias para adoptantes, para futuros adoptantes, para situaciones de fertilización asistida y por violencia de género, entre otras novedades. Pero no implica ningún incremento de costos para lxs empleadorxs: en todos los casos, la inversión correrá por cuenta de la seguridad social. Otro aspecto clave es que se incluyen los meses de licencia por gestación en el cálculo previsional como meses aportados. Por otra parte, obliga al Ministerio de Obras Públicas de la Nación a destinar anualmente al menos el 8,5% de su presupuesto a la ampliación de la infraestructura pública para cuidados del país, entre otros puntos.

El anuncio lo hizo el presidente Alberto Fernández junto con la ministra de Mujeres, Géneros y Diversidad, Elizabeth Gómez Alcorta; el Ministro de Trabajo y Previsión Social, Claudio Moroni, y el presidente de la Cámara de Diputados, Sergio Massa, durante el acto que encabezó el mandatario en un patio en la Casa Rosada, por el Día Internacional del Trabajador y la Trabajadora.

“Hoy estamos dando un paso importante en ampliación de derechos. Ahora le toca al Congreso avanzar para que esta ley sea posible”, dijo el Presidente. «Es hora de igualar a las mujeres y a las diversidades con los hombres para que todos tengamos los mismos derechos. El trabajo de la mujer, ese trabajo silencioso y tan importante que nos hace crecer no puede no ser reconocido. Es amor y es trabajo”, indicó el mandatario.

Durante la apertura de la Asamblea Legislativa, el 1° de Marzo, Fernández había adelantado que enviaría dos iniciativas con estos temas, una para crear un Sistema Integral de Cuidados y otra, para reformar el régimen de licencias previsto en la Ley de Contrato de Trabajo. Finalmente, será un solo proyecto. Fue elaborado por los ministerios de Mujeres y de Trabajo, y se tomó en cuenta el trabajo de una comisión asesora que participó en un primer borrador, y además, se hicieron consultas a nivel federal y con la mesa interministerial de cuidados de la que forman parte 15 áreas y organismos del Gobierno.

¿Qué cambia si se aprueba este proyecto?

  • Reconoce el derecho de todas las personas a recibir y brindar cuidados así como también el derecho al autocuidado.
  • Protege a todas las personas que cuidan, sea de forma remunerada o no, y también a todas las que necesitan cuidados: niñas, niñes, niños y adolescentes, con prioridad hasta la edad de 5 años inclusive, personas de 60 años o más, cuando lo requieran, personas con discapacidad, cuando lo requieran.
  • Crea un Sistema Integral de Cuidados con perspectiva de género (SINCA). Esto es un conjunto de políticas y servicios que aseguran la provisión, la socialización, el reconocimiento y la redistribución del trabajo de cuidado, entre el sector público, el sector privado, las familias y las organizaciones comunitarias y entre todas las identidades de género para que todas las personas accedan a los derechos de cuidar y ser cuidadxs en condiciones de igualdad.
  • Fija los objetivos que deben seguir las políticas de cuidados en general y las destinadas a poblaciones específicas en particular.
  • Promueve la ampliación de la oferta de servicios e infraestructura de los cuidados. Obliga al Ministerio de Obras Públicas de la Nación a destinar anualmente al menos el 8,5 por ciento de su presupuesto a la ampliación de la infraestructura pública de cuidados del país.
  • Reconoce y promueve el trabajo de cuidados remunerado. Obliga al Poder Ejecutivo Nacional a crear un registro nacional de trabajadoras y trabajadores del cuidado remunerado con el fin de facilitar la instrumentación de las políticas antes mencionadas.
  • Reconoce y busca fortalecer el trabajo de cuidados en el ámbito comunitario. Obliga al Poder Ejecutivo Nacional a crear un registro de espacios comunitarios de cuidado.
  • Modifica el régimen de licencias público y privado pero no implica ningún incremento de costos para lxs empleadorxs, dado que se prevé que las nuevas licencias y la extensión de las vigentes sean financiadas por la seguridad social.
  • Se extiende la licencia para personas gestantes de 90 días a 126 días.
  • Amplía licencias para personas no gestantes, de 2 días a 90 días, independientemente de su género. Este aumento de las licencias para personas no gestantes se prevé progresivo, es decir que se realizará de manera escalonada: a partir la entrada en vigencia de la ley, se elevará la licencia a 15 días; luego de dos años, a 30; luego de cuatro a 45; luego de seis a 60 días y al cumplirse ocho años de vigencia de la ley, la licencia será de 90 días.
  • Crea licencias para futurxs adoptantes y licencias por adopción. Crea una licencia de 2 a 12 días por año para quienes estén por adoptar para visitar al niño/a o adolescente que se pretende adoptar. En caso de adopción, el Proyecto de Ley prevé una licencia de 90 días.
  • Crea una licencia de 2 a 6 días para cuidar o acompañar al cónyuge o conviviente que realiza técnicas de reproducción médicamente asistida y la extiende de 3 a 10 días en el caso que tuviesen hijos/as menores de edad a cargo.
  • Incorpora extensiones de las licencias para hijxs con discapacidad, ante nacimientos o adopciones múltiples, nacimientos prematuros o con enfermedades crónicas. Si se tratara de nacimientos o adopciones múltiples, la licencia se extenderá por el plazo de 30 días por cada hijx a partir del segundo. En los supuestos de nacimiento prematuro la licencia se extenderá por el plazo de 30 días. En caso de nacimiento o adopción de hijx con discapacidad o con enfermedad crónica, la licencia se extenderá por el plazo de 180 días.
  • Reconoce el derecho a cuidar a monotributistas, monotributistas sociales y autónomxs, a través de la creación de una asignación para personas gestantes, personas no gestantes y por adopción. El monto de la asignación consistirá en el pago mensual del Salario Mínimo Vital y Móvil.
  • Establece el mismo régimen para personal de casas particulares, personal temporario de trabajo agrario y para toda la Administración Pública Nacional. Para el caso del personal de casas particulares, crea una asignación para personas gestantes, personas no gestantes y por adopción de, como mínimo, un salario mínimo vital y móvil.
  • Reconoce el derecho a personas no gestantes y adoptantes al período de excedencia de la misma manera que lo reconoce a personas gestantes.
  • Elimina la presunción de renuncia. Si el personal gestante, no gestante y adoptante no se reincorpora a su empleo luego de vencidos los plazos de licencia y no comunica a su empleador dentro de las 48 horas anteriores a su fin que se acoge a los plazos de excedencia, el empleador deberá cursar intimación y ya no podrá asumir que la persona renunció.
  • Modifica las licencias especiales previstas en la Ley de Contrato de Trabajo para ampliar el derecho a cuidar:

– Amplía la licencia por fallecimiento de cónyuge o conviviente (estos últimos se agregan) y por hijx. Pasa de 3 a 5 días.

– Amplía la licencia por fallecimiento de hermanx. Pasa de 1 a 3 días.

– Crea la licencia especial para cuidado por enfermedad de persona a cargo, conviviente o cónyuge, que actualmente es de 2 días, a un máximo de 20 días por año.

– Crea la licencia por violencia de género, de hasta un máximo de 20 días por año.

  • Se incluyen los meses de licencia en el cálculo previsional como meses aportados. El proyecto de ley prevé el cómputo como tiempo de servicio los períodos correspondientes al goce de la licencia por maternidad, las licencias parentales para el personal no gestante y por adopción así como también los períodos de excedencia.

“La Argentina se diferenció del resto de los países del continente por la forma de dar derechos, la educación pública, la salud pública, cada vez que la sociedad argentina amplió derechos fue una mejor sociedad. Cuando el pueblo más derechos tenga, más progreso, más desarrollo”, sostuvo el Presidente.

Otros aspectos del proyecto de licencias por maternidad y paternidad

  • Personas mayores: promueve la creación y mejora de servicios y prestaciones para un envejecimiento digno y el sostenimiento de la autonomía. Elaboración de un baremo de medición de dependencia personal con implicancias de prestaciones incluidas en el PMO.
  • Personas con discapacidad: promueve la creación y mejora de servicios y prestaciones para la vida independiente. Promueve los apoyos para la vida independiente y el ejercicio de los derechos a ser cuidadas y cuidar.
  • Niñas, niños y adolescentes: promueve superar la brecha de calidad existente entre los distintos dispositivos de educación y cuidado y la ampliación de la oferta de cuidados y educación con prioridad hasta los cinco años de edad.

¿Cómo son las licencias en América y otros países?

En América, Argentina es de los países más atrasados en este tema. De aquellos que cuentan con licencias por paternidad, solo Guatemala tiene dos días. Le siguen: Bolivia, Panamá y El Salvador con tres días, Chile, Brasil y México con cinco, Ecuador con 10, Uruguay con 13 y Colombia y Venezuela con 14. Con este proyecto, la Argentina contaría con una licencia por paternidad de 15 días que irá creciendo.

En Europa, Italia tiene una licencia por paternidad de 10 días obligatorios y uno opcional, Francia tiene una licencia por paternidad de 28 días, y España ha igualado recientemente ambas licencias que, a partir del 2021, son de 16 semanas para ambxs progenitorxs. Países escandinavos como Suecia, por ejemplo, tienen un esquema aún más extenso de 480 días para repartirse entre ambos progenitores. La experiencia internacional demuestra que sólo las licencias con misma cantidad de días, mismo grado de obligatoriedad y misma fuente de financiamiento son las que garantizan una verdadera igualdad de género en el cuidado.

En el país, algunos sindicatos, como el de Trabajadores Judiciales de la Ciudad de Buenos Aires (Sitraju) ya lograron mejoras: en 2010 consiguieron en el convenio colectivo ampliar las licencias por maternidad a 120 días, es decir, un mes más que lo que indica la LCT. Y en el caso de parto múltiple o con complicaciones, la llevaron hasta 180 días. Además, la licencia por paternidad –y también por comaternidad, para cuando se trata de dos madres– es de 60 días, plazo que la debe ubicar entre las más altas del país. En la provincia de Buenos Aires acaba de anunciar un incremento de días para el sector público. En otros ámbitos del trabajo estatal también están vigentes regímenes más beneficiosos que el que establece la Ley de Contrato de Trabajo.

En el sector privado algunas empresas ofrecen licencias extendidas, tanto en términos de días como de sujetos alcanzados: la más generosa es de seis meses para flamantes padres y madres en el laboratorio francés Sanofi. Maltería y Cervecería Quilmes la llevó a 45 días , Natura a 40 días, Santander, Accenture y Manpower a un mes, Randstad también pero es obligatoria y no optativa.

¿Cuáles son los objetivos de la ampliación de licencias parentales?

  • Mejor distribución de las tareas de cuidado dentro del hogar.
  • Más familias con derechos.
  • Mejor inserción laboral de las mujeres.

¿Qué es el trabajo de cuidado?

Son todas las actividades que se hacen a diario para asegurar la subsistencia propia y la de lxs demás. Cocinar, limpiar, ordenar, hacer las compras o estar al cuidado de niñxs, personas mayores o personas con discapacidad que requieran apoyos de algún tipo. Son tareas relacionadas con la reproducción, el bienestar y el sostenimiento de la vida.

¿Por qué es necesario un Sistema Integral de Políticas de Cuidados?

  • El 10 por ciento de las personas mayores de 60 años, aproximadamente 743.000, se encuentran en situación de dependencia básica (no pueden realizar por sus propios medios actividades esenciales como alimentarse, bañarse o vestirse).
  • En un 77% este cuidado recae sobre las familias y, en particular, sobre las mujeres (Encaviam-Indec, 2012).
  • 4 de cada 10 departamentos del país no cuentan con ninguna residencia para personas mayores (Mapa Federal del Cuidado – MMGyD, 2021).
  • El 12,9 por ciento de la población, 5.114.190 personas, tiene alguna discapacidad en el país (Censo 2010- INDEC). Y del total de personas que tienen Certificado Único de Discapacidad, se estima que aproximadamente 126.000 personas necesitan un alto grado de apoyos y asistencia directa para la vida diaria.
  • Aproximadamente 2.128.100 (95%) de lxs niñxs de 0 a 2 y 285.861 (60%) de lxs niñxs de 3 años no asisten a establecimientos educativos y de cuidados.
  • El 45% de los jardines o escuelas infantiles no cuenta con sala de 3 años.
  • La mitad de las mujeres con niñxs menores de 3 años están fuera del mercado laboral y por lo tanto, sin ingresos propios.
  • Según la OIT, los países que más invierten en políticas de cuidado alcanzan tasas de empleo femeninas mayores al 70%, generando resultados positivos en términos económicos.

La remuneración de los cuidados

En Argentina, según el módulo de uso del tiempo que se incorporó en 2013 a la Encuesta Anual de Hogares Urbanos (EAHU), el tiempo social promedio dedicado al trabajo de cuidado no remunerado es muy desigual. Las mujeres pasan 5,7 horas por día haciendo trabajo de cuidado no remunerado mientras que los varones dedican en promedio solo 2 horas diarias (Indec, 2014).

En la pandemia, de acuerdo con el Estudio sobre el impacto de la covid 19 en los hogares del Gran Buenos Aires realizado por el Indec, la carga de cuidado aumentó y fue absorbida sobre todo por las mujeres (65% de los casos). Esa feminización del trabajo gratuito de cuidado no solo impacta en la vida económica de las mujeres, lo que explica gran parte de la “inactividad”, el desempleo y la informalidad en Argentina, sino que también produce pobreza y desigualdad en las familias.

Los resultados preliminares de la Encuesta de Uso del Tiempo 2021 presentados el pasado jueves reproducen esa misma realidad, esto es, una mayor dedicación de las mujeres respecto de los varones a las responsabilidades de cuidado.

Fuente: Página 12.

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